viernes, 6 de mayo de 2011

156. Osama

Me comentaban algunos seguidores que incumplí mi promesa de volver tras la Semana Santa al ruedo y se equivocan. Tras Semana Santa vuelvo, lo que no especificaba era cuándo. Lo cierto es que no tenía mucho que decir, no sé muy bien por qué. Seguramente, me atrevo a aventurar, porque el niño que vive en mí se apaga de vez en cuando y estrangula mi creatividad, buena o mala, pero creatividad al fin y al cabo. La mía, cuando menos. De hecho eso es lo que creo que son los escritores, niños atrapados en cuerpos de adultos que siguen en ese estadio de ensoñación permanente en el que habitamos en la infancia.

Bueno, como les decía, que me habían abandonado las musas, tal vez todavía de resaca en algún recóndito lugar del Barrio Húmedo matando judíos –aclaro que esta expresión indica en mi tierra proceder a la ingesta masiva de limonada, bebida típica del tiempo de Pasión, y en ningún caso ejecutar a discreción rabinos o similares–. Las muy zorras.

Ni una mala idea, ni un fogonazo, ni un triste arreón que activaran mi tecla. Nada, nothing, niente de niente. Seco como un fruto seco. Pero hete aquí que nada dura eternamente y la noticia me golpeó en la boca. Esa misma que tenía cerrada porque no tenía nada que decir se abrió presta al conocer la buena o mala nueva, siempre según se mire: Estados Unidos capturaba a Osama Bin Laden. En el momento de publicación de esta entrega la cosa todavía anda oscura y más que andará, pero grosso modo hasta donde sabemos un comando lo liquidó desarmado en algún lugar de Paquistán de cuyo nombre sí quiero acordarme: Abbottabad para más señas.

Paradójicamente muchos pensaban que el hombre negro en la Casa Blanca no procedería a autorizar un operativo en el que se diese matarile a un paisano que a buen seguro andaría únicamente ataviado con una chilaba. Que Obama, aunque solo fuese por compartir rima consonante con Osama, pretendería apresarlo, ofrecerle un juicio justo y condenarlo. Incluso que se plantearía, llegado el caso de la pena de muerte, devolver al finado a su familia para que esta procediese al pertinente entierro según el rito elegido. Craso error bitacoreros, pues el hombre negro en la Casa Blanca ante todo es americano y por esas latitudes primero se da la hostia y luego se pregunta. Y si no que se lo digan al bailaor Antonio Canales, que de viaje a Estados Unidos le invitaron a una apartada sala de algún aeropuerto yanqui donde le aplicaron el artículo 33. Creo que antes de poder decir que se llamaba Antonio una negra de 2 x 2 ya le había calzado veinte mecos en la glotis y para cuando pudo aclarar que su propósito en la tierra de las oportunidades era bailar, otro negraco, también de 2 x 2, por eso de cumplir con las medidas reglamentarias, ya le había explicado las bondades del tacto rectal. Tacto: Exploración, con las yemas de los dedos, de una superficie orgánica o de una cavidad accesible”. La cavidad accesible en este caso, se entiende, el recto.

El caso es que la noticia, amén de la curiosidad que encierra de por sí, despertó mi imaginación hasta el punto de elucubrar cómo hubiese sido dicha detención en caso de que el terrorista hubiera caído a manos de un operativo militar español. Ya lo estoy viendo. En primer lugar las instrucciones de arriba a los soldaditos de turno: “Rogamos procedan a capturar al miembro activo de la resistencia armada yihadista sin hacer uso de la fuerza. Pídanselo por favor, explíquenle que ha sido un mal chico y que lo van a tener que detener previa lectura de sus derechos. No utilicen ningún tipo de exabrupto durante su captura, permanezcan sosegados y den ejemplo. Solo está permitido el uso de la fuerza armada como último recurso, o lo que es lo mismo, cuando el miembro activo de la resistencia armada yihadista haya procedido a disparar primero y hayamos comprobado que efectivamente el tiro ha causado algún daño físico de calado en nuestro organismo”.

Y mucho más emocionante que el pre- sería el post-. Ya lo estoy viendo también. “Sobresaliente éxito del Estado de Derecho y las Garantías Procesales en nuestro país con la captura del miembro activo de la resistencia armada yihadista más internacional”, rezarían múltiples titulares de prensa. Apostaría también a que alguno de los soldados del operativo grabaría la intervención con su móvil para luego venderle la exclusiva a Telahinco. Y allí se vería al sujeto con una chilaba que ocultaría sus huevos colgandeiros tomándose un cuenco de cuscús recalentado, mientras unos tipos de verde con muy buenos modales le piden amablemente que les acompañe. Y la prensa nacionalista por su parte atizando tras descubrir que un remoto antepasado del enviado de Alá se habría ventilado en sus años mozos a una payesa de la que a buen seguro descendía el caído miembro activo de la resistencia armada yihadista. “Nuevo caso de opresión centralista del Estado español contra un miembro activo de la Nación Catalana”, se descolgaría del evento. Eso sin contar las demandas interpuestas por la “Asociación de Gays y Lesbianas Amigos/as de los Miembros/as Activos/as y Pasivos/as de la Resistencia Armada Yihadista/o”, así como del “Movimiento por la Tolerancia y la Integración de los Miembros/as Activos/as de la Resistencia Armada Yihadista/o”, quienes escuchando con sumo cuidado la cita grabación entenderían que alguno de los intervinientes en el operativo se habría arrancado con frescas del tipo: “Osama, nenaza, moro mierda, te vamos a dar tal manada de hostias que los granos del cuscús te van a acabar pareciendo odaliscas”, mientras el infeliz soldadito, abandonado a su suerte, desmintiéndolo en el Sálvame Depús y apuntando otra versión de los hechos y sus palabras: “Osama, Pedraza, coro cuerda, te vamos a dar tal ensalada de pompas que te va a acabar pareciendo que estás jugando a la brisca”. Y cómo no la recurrente apelación al “fascismo”, que no puede faltar en este país en el que un fascismo debió calar tanto alguna vez que ahora no somos capaces de quitarnos de la boca el vocablo de marras. Vale para todo oigan. Que no me cuadra algo: “¡fascistas, más que fascistas!”

Ay, (suspiro reconfortado), me encanta mi país.

Almasy©


KISS: “I wanna rock and roll all night”

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro tanto más para Estados Juntitos de América. Al mas puro estilo yankee, como en las pelis de Holliwood. Puede que a las personas que sufrieron las consecuencias de este tipo de terrorismos les consuele su muerte, pero mas allá de todo esto lo que acaba de hacer EE.UU. es remover un avispero. En fin una lucha muy dura la del terrorismo. Por ultimo decir que buena decisión la de Obama de no publicar las fotos del cadaver ya que podia desatar mayores odios, pero yo sigo pensando que todo el entramado de organizaciones, llamenlo CIA, FBI etc, me siguen oliendo muy mal, cada uno saca sus propias conclusiones.

Silvia Arribas dijo...

Los métodos de tortura y su captura así como su aniquilación están supuestamente justificados aunque ya hay más de uno que se cuestiona si las técnicas militares estadounidenses son las más representativas de una democracia y un mundo basado en los derechos humanos.

MARIBEL dijo...

Los que murieron el 11-S y el 11-M también tenían derechos ¿o no?
Para mí hay cosas tan claras que todo lo que no sea "ir a lo derecho" me parece puro teatro y la causa de la decadencia de una sociedad idiotizada y putrefacta.

Me alegro de verte de nuevo "en vena", para que nos sigas deleitando con tus disquisiciones.
Un abrazo.

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