jueves, 11 de febrero de 2010

103. Aniversario

Y van tres las veces en las que mi hija Carla ejerce como protagonista absoluta de una entrega de esta bitácora. Bien es cierto que podrían haber sido un millar, pues venturas no me faltan, pero me he contenido porque ando con la mosca detrás de la oreja no sea que el defensor del menor vaya a investigarme como a la Esteban. La princesa del pueblo la llaman ahora. Tócate los huevos Manuel. No obstante, considero que la ocasión lo merece, pues el retoño cumple exactamente hoy 12 de febrero su primer aniversario. Además, el susodicho defensor no se levanta todas las noches a eso de las tres de la madrugada a prepararle un biberón a la nena y limpiarle el ojete. Yo sí, ergo creo que me he ganado como mínimo el poder mentarla comedidamente cuando me salga del cimbel. Preparo biberones y limpio ojetes luego existo, que diría Descartes.

Si algo he aprendido en estos doce meses, amén de que solo por contemplarla merece la pena respirar, es que tener un hijo, hembrita en mi caso, constituye un trabajo en toda regla. Grato, dichoso, reconfortante, plagado de una algarabía y de un alboroto de esos de los de a por otro, a por otro, a por otro perrito piloto; pero TRABAJO al fin y al cabo con todas sus vocales y consonantes. Y como tal exige una plena dedicación, una absoluta responsabilidad, una inquebrantable entrega que a veces te pone al límite de la extenuación física y psíquica, un frontal cuestionamiento de tus usos y costumbres habituales, un sinvivir continuo por y para la criatura. Que no se me constipe, que me coma bien, que me cague mejor, que me duerma, que me crezca, que le salgan los dientines, que me ande derechica, que me deje como un señor delante de todo el mundo con el “palmas, palmitas, que viene papá”, que me salga listina listina como una corcina. Vamos, que tener un infante o infanta tiene un lado oscuro que asumir y digerir cuanto antes. Una cara B que no se puede ni se debe ignorar. Un reverso que durante la crianza hace que los meses pasen volando pero que los días sean eternos en ocasiones. En resumidas cuentas y para que me entiendan los que no se hayan entregado todavía a la noble tarea de repoblar la comarca a base de churumbeles: no lo arreglas llenándoles el cuenco de pienso y sacándolos a giñar al parque dos veces al día. Sin embargo, aquí entre nosotros y sin que defensor alguno del menor nos oiga, ¿me permiten una sincera confesión? No lo cambio por nada del mundo.

Vuelve a hacerlo,

te lo ruego,

una vez más,

vuelve a capturar mi dicha

con tu risa.

A amordazar mis miserias

con tu fácil llanto.

Duérmete vida mía,

entorna tus ojitos plácidamente

para que los míos

puedan entregarse

a un sueño intranquilo,

siempre pendiente del tuyo.

Descansa sobre mi pecho,

reposa tu tierno cuerpecito,

permite que papá te sienta,

consiente que tu respirar

articule el mío.

Almasy©

AMARAL: "Sin ti no soy nada"

6 comentarios:

María dijo...

Felicidades Carla!!! y a los papás por tenerla. Sí dan trabajo sí, ya lo tendrás para siempre, pero es lo más gratificante que existe, sobre todo ahora, de pequeñitos. Aprovechad, que luego crecen!!!

Anónimo dijo...

Felicidades Carla,papas y abuelitos,
pues creo que despues de tus padres te crian los abuelos.
Apapa se le olvida que los abuelos tienen una tarea embidiable pues a la edad que tienen estan haciendo eso que tu haces y mas,te recuerdo Jayme que no sabes la suerte que tienes de tener esos padres que pueden cuidartela ¡vivan los abuelos¡y felicidadespara todosque cumpla muchos años y yo que los vea LHD

GEA dijo...

¡¡¡¡¡¡FELICIDADES PRECIOSA !!!!!

Cuando sepas leer,al paso que vas, dentro de nada..., podrás deleitarte con estas y otras apasionadas o emotivas entregas que, seguro, te seguirá haciendo tu padre. Entonces, no podrás defraudarle porque son tantas las ilusiones, tanto el amor con el que creciste que te será imposible no corresponderle como se merece.
Aunque pronto sabrás que nanas de papel no quitan frío,las canciones de tus padres te abrigarán el corazón cuando sople el viento del Teleno.Un beso, Carla.
Felicidades también para ti Sonia que por algo eres la madre que la parió.

Gea

Susana dijo...

Felicidades a tu retoño. Disfrutad de ella y ella con vosotros, la verdad es que está para comérsela. Como madre de dos hijas coincido contigo en tu último párrafo, pero como dueña de un perro te aseguro que no sólo es llenar un cuenco y salir al parque dos veces al día. Feliz Cumpleaños!!!!!

cantón dijo...

Felicidades, padre.
Sabemos que estás orgulloso de tu primer hijo; en este caso hija. ¡ Qué
amor tan sublime que abrazados entre sí te han dado una hija con una carita de melocotón, unos ojos azulados como agua de los mares y unos labios como si fuesen miel.
Seguro que este nacimiento ha cambiado tu vida que ahora, más que
tuya es para ella. Tu felicidad es
radiante cuando te mira, cuando se reposa sobre tu pecho, sobre tus
hombros.
Cada día ves y aprecias que va creciendo, cada día es más guapa y más lista y que está asimilando nuevas sensaciones.

Anónimo dijo...

Hola Jaime, muchas felicidades para tu carlita y a ti por ser tan gran padre como seguro q lo eres y lo serás... Me emociona realmente leer esas palabras tan bonitas q brindas a tu hija, muchos besitos.

Publicar un comentario