viernes, 20 de junio de 2008

32. Tetralogía de Topicazos



Me arranco en la jornada de hoy a abordar la reflexión sobre un asunto que tradicionalmente me ha fascinado pero sobre el que todavía no dispongo de una opinión definitiva: los clichés. Me referiré específicamente a cuatro de los estereotipos más asentados en nuestra vida cotidiana para intentar determinar cuánto de verídico tienen a la postre. Incluso me atreveré con alguna explicación filosófica y/o científica al hilo de varios de los mismos a fin de desentrañar las leyes fundamentales que los rigen.

1) Uno de los más manidos es, verbigracia, la facilidad con la que relacionamos el parte meteorológico con algunas de nuestras ocupaciones más primarias: “Es matemático, he ido a lavar el coche y se pone a llover” o “No falla, es tender yo la ropa y chaparrón que te crió”. Concretamente a raíz de estas sentencias que escuchamos y/o empleamos con asiduidad, se me antoja un silogismo o algo parecido:
  • Los españoles se quejan de que cada vez llueve menos sobre la Piel de Toro.
  • Los españoles alegan que siempre que lavan el coche o tienden la ropa, llueve.

Luego:

  • La sequía de este país se explica por lo gochos que son sus habitantes. Déjense pues de sacar a pasear vírgenes y de invocar a Tláloc y aséense con más frecuencia.
2) Otro de los tópicos por excelencia, este con notable raigambre en las poblaciones rurales, consiste en relacionar la pérdida de peso con enfermedades fatales: “¡Qué delgada está madre mía, parece el espíritu de la golosina, seguro que tiene algo!”, “¿Cómo vivirán en la capital cielo santo? ¡Ni pa´ comer tienen, si no hay más que verla, que parece que tiene la solitaria!”. Y a la pobrecita sílfide en cuestión se le cae entonces el mundo a los pies. ¡Con lo contenta que estaba ella tras haber perdido esos kilitos de más con la logística del “Natur House” para poder meterse en aquel vestido que comprara un par de lustros ha!

3) También muy extendidos son sin duda alguna los clichés toponímicos que establecen una relación directa entre tu lugar de nacimiento y tu personalidad. Así, los catalanes deben ser necesariamente tacaños, los vascos brutos y los madrileños chulos; pero lo espectacular acontece cuando descubres oriundos de Cataluña manirrotos, vascos más finolis que las servilletas perfumadas con frutas del bosque y capitalinos con un perfil bajo, por no decir apocado, a los que les cuesta pedir un vaso de agua en un bar tanto como a un liberado sindical padecer de stress laboral (esto último lo afirmo porque a mí nadie me ha conseguido demostrar todavía que sea un tópico, de hecho, cuando encuentren a un especimen de esta condición expónganlo en un museo). Pero, hete aquí la grandeza de los tópicos amigos, que cuando no se cumplen suscitan la aparición de otro que lo explique y justifique: “Si ya digo yo siempre que en cualquier sitio hay gente de todo tipo, como en botica, y que no se debe generalizar”. Resumiendo, que en materia de estereotipos siempre hay un plan B para salir airoso y no meter la zarpa totalmente.

4) Otros sin duda con peso propio son los clichés laborales que vinculan una determinada actitud ante el trabajo con cada una de las profesiones que se dan cita en el mercado del tajo. Se llevan la palma los funcionarios, secta en la que me incluyo. A estos, a nosotros, se nos relaciona directamente más que con el trabajo con la desidia personificada. Se nos acusa también de ser los únicos seres del planeta capaces de desayunar tres veces en menos de dos horas, de hacer la compra en horas de trabajo, de abusar descontroladamente del teléfono y del internet desde nuestro recóndito despacho y de trabajar menos que el sastre de Tarzán. No les voy a negar que algo de todo eso haya, porque cuando el río suena es que agua lleva. Sin ir más lejos recuerdo una ocasión en la que un funcionario de hacienda consiguió atenderme sin despegar la vista de su teléfono móvil, conjugando a un mismo tiempo la redacción de un sms a su parienta o entretenida con el asesoramiento fiscal que le reclamaba yo. “Formulario P-114 Alfa 27”, acertó a decir el superhéroe en cuestión. No obstante, lo que no acabo de comprender es por qué si los servidores del Estado vivimos tan de puta madre estamos todos tan “amargados”, adjetivo tipo con el que suele referirse a nuestro careto. Las mujeres funcionarias lo tienen peor en este terreno, porque el lenguaje sexista les añade frecuentemente, amén de la citada amargura, la falta de actividad sexual: “Seguro que hace siglos que no folla”.

Por otra parte, últimamente, los propios funcionarios hemos ido desarrollando toda una batería de sentencias concretas que responden de manera puntual a todos y cada uno de los clichés que se refieren a nosotros. Vamos, un contraataque en toda regla: que te vienen con lo de “¡cuántas vacaciones tenéis!”, pues tú saltas el siempre hiriente a la par que soberbio “¡cuatro que podemos!”; que te acusan de “trabajar poco y ganar mucho”, entonces se impone “las universidades están abiertas para todos y las oposiciones se convocan regularmente”. Yo ya lo digo sin ganas y a veces ni lo digo, hastiado de hacerles el juego a esos que, en lugar de reclamar una mejora de sus propias condiciones laborales, defienden el empeoramiento de las de los demás. Y con esto no lanzo balones fuera ni escudo que debamos ser intocables, es más, soy el primero que preconiza un reciclaje continuo en nuestra profesión para hacer honor a lo que yo considero debería ser nuestro lema por excelencia: un funcionario debería funcionar y hacer funcionar. ¿O no?

Almasy©

FRANK SINATRA: "My way"

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Que razón tienes!!A veces somos realmente ridículos, pero seguro que mañana cuando mi padre me mande lavar el coche y le diga "oye papa, seguro que si lavo el coche llueve..." funcionará y me quitaré de encima esa tarea. No falla, jajaja.
P.D-->Genial la canción de Sinatra del final

Conchy

Anónimo dijo...

Que razón tienes: "cuando el rió suena, agua lleva".
Hablando de tópicos y aprovechando la coyuntura, nos hemos quitado el tópico de cuartos de final, esta España ya no esta llena de perdedores.

Isidro dijo...

Nos has obsequiado esta semana con cuatro tópicos que responden a cuatro realidades diversas que andan libres con mucha frecuencia en nuestra sociedad; pero tambén, no es menos cierto, que pudiste adentrarte en una gran pluralidad de tópicos, refranes o estereotipos porque éstos sirven para tener diversos dominios sobre distintas realidades, suscita la curiosidad y chismorreo de las gentes
Siempre llevan en sí un interés tanto para la gente humilde como para el adinerado,prácticamente son accesibles y nos ofrecen una perfecta ocasión para establecer hipotéticas conexiones con la vida de las personas, animales o cosas

Pilar dijo...

Me encanta siempre leerte, tienes sobre todo razón en lo que se refiere a los funcionarios, yo también estoy un poco harta, no se puede ir al banco a las once de la mañana sin que el cajero te mire con cara de: ¿pero tú trabajas?, y tienes razón , las oposiciones se convocan regularmente, y luego hay quien:
-Acude a hacienda, saturando al funcionario porque es más cómodo que aprender a hacer la declaración yo solito, (personas con formación sobrada).
- Si toso un poco, para que tomar Ibuprofeno si tengo Urgencias a dos minutos y esa gente está ahí solo para mí.
- Cerrar los coles en Julio, horror ¿Qué hago con mis niños?
- Justo ahora que me han puesto un coche en doble fila ¿Dónde demonios esta la poli?
¡!Pues estamos todos tomando café señor/a!!,
Te contare que los pequeños empresarios que yo conozco, también tienen alguna queja de trabajadores que no son para nada funcionarios, eso sí, tienen mejor contrato del que se merecen, pequeñas cosas como:
-“voy al médico” justo la tarde que juega el Atleti.
- “voy al almacén” por 5ª vez, porque pensar antes de salir en que herramienta necesitare es mucho pedir.
- “Nos quitaron el taladro (propiedad del jefe) lo dejamos solo 10 minutos, lo tape con un periódico, ¿quien iba a pensar que desaparecería?” pues alguien solo un poco listo, so capullo.
- Al teléfono: “No puedo, voy en el bus para casa”, diez minutos antes de su hora.
- Los bares están llenos de gente que no son funcionarios en horario laboral.
- ¿Rendir al máximo? Que tontería, mi jefe ya me paga porque es su obligación y además le sobra la pasta, la empresa la tiene para hacernos un favor.
Un beso.

Anónimo dijo...

Buenos dias,
Los funcionarios como las demas profesiones tienen sus cosas buenas y malas. Y en el funcionariado como en todo hay gente buena y gente que no lo es.
Por cierto en este pais tenemos el topico de poco profesionales, "cuando el rio suena...".
Para casi todas las profesiones hay topicos y apodos con connotaciones negativas, fruto de la envidia, y de cierta realidad, por que como dice nuestro amigo "cuando el rio suena..."

Artem dijo...

Aquí nos presentas cuatro tópicos, pero que realmente en la vida, en cualquier sitio podemos sacar un tópico.
Todo tópico es aquel conjunto que los seres humanos utilizamos como una herencia de nuestros padres, que creemos dentro de ciertos parámetros que unas veces, la mayoría, corresponden a una realidad conyuntural perteneciente a toda persona, no sólo en el ámbito laboral, ideando opiniones que unas veces son verdaderas y otras no tanto.
Esto también abarca a otros aspectos de la vida: social, ético, moral comportamiento,relación etc...
Además este chismorreo no es un hecho aislado, sino que inmediatamente es generalizado en casi todos los miembros de la comunidad.

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