domingo, 11 de noviembre de 2007

6. "Matrix"

34.568.914-X se despertó ante el insistente estruendo de su despertador. Lo maldijo como cada día y se levantó. Tras la meadita de rigor, encaminó sus pasos hacia la cocina, donde degustó un bollo con fecha de caducidad desconocida y malbebió un café recalentado de varias semanas. Raudo, se enfundó en el traje de la empresa y ajustó el nudo de su corbata. Al jefe le gustaba que estuviera bien apretado. Se dirigió al garaje y salió a la M-90. Los mismos ruidos de todas las mañanas, los mismos atascos en los mismos sitios, los mismos semáforos en verde y en rojo. Al cabo de 1 hora y 53 minutos alcanzó su puesto de trabajo. “Estupendo”, se dijo, “aún me sobran 7 minutos para tomar un café decente y un donut en el bar de la esquina”. Pasados esos 420 segundos entró finalmente en la oficina, donde el movimiento era ya abrumador. Observó los rostros de sus compañeros, muchos de ellos delante de una pantalla de ordenador que parecía tenerlos hipnotizados. Cuadraban balances, elaboraban presupuestos, calculaban riesgos, evaluaban pérdidas. En fin, trabajos serios y necesarios para la sociedad. Él mismo se enfrascó en su quehacer diario, que consistía en revisar lo que otros habían hecho. La empresa básicamente se dividía en dos grandes grupos: productores y revisores de los productores. En alguna ocasión se había preguntado quién coño revisaba a los revisores, pero pronto se le pasaba esa detestable tendencia a pensar que le sobrevenía de vez en cuando. Estaba así escrito y así era como debía ser. “No tiene sentido protestarle al árbitro cuando ya te ha expulsado”, se decía para autoconvencerse. Al cabo de 9 horas, con una para comer, 914-X, que era como le llamaban sus allegados, apagó la luz de su habitáculo y salió a la calle. Aflojó el nudo de su corbata, había permanecido ajustado exactamente 660 minutos. “¿Acaso esto es vida?”, pensó por un instante; pero inmediatamente corrigió su atrevimiento y volvió a repetirse: “está así escrito y así es como debe ser”.


Almasy©








RADIOHEAD: "Street Spirit (fade out)"


6 comentarios:

Lola dijo...

Algo se revolvió por dentro cuando, como todos los días, sonó el puñetero despertador. Todos los días, a la misma hora, tras 727.000 años con sus minutos y segundos. Hoy no. ¿Soy capaz? Cogeré ese autobús. Cuando le vea, le diré: hoy no. ¿sere capaz?
Jaime, tú vales mucho. No tengo mucho tiempo para dedicarlo a esto, pero sigue. Tú sí eres capaz.

Kloud dijo...

Jaimee!!! No sabía que te gustaba Radiohead, simplemente sublime!!!! Sigue así, muy bueno el texto, ya los lei parecidos. La rutina, el tiempo pasa, ni te das cuenta, así ocurre, no todos gozaremos de una vida llena de aventuras.

Sofi dijo...

La monotonia de los días,suena el despertador y lo que te apetece es...¡¡ estrellarlo contra la pared!!, sin embargo no lo haces porque tienes tus propias obligaciones, tu deber o lo que te han enseñado que es lo correcto y lo mejor.El tener una vida totalmente organizada conlleva a que sea también más aburrida y todos los días te parezcan iguales,pero aunque la sociedad te influye somos nosotros mismos los que decidimos qué hacer con nuestra vida.¿Realmente todo esta escrito?Yo creo que no XD. "Quiero creer que somos libres y tenemos plena responsabilidad sobre nuestros actos,para hacer de nuestra vida lo que nosotros queremos que sea". Como dirias tú: grandisimo trabajo, sigue en esta linea XDDD jaja.

DeGali dijo...

Despues de escribir en esta pagina durante meses, hoy me digne a leer el correo y vi que tu tambien tenias uno!(Arg, esta pantalla me esta atontando...ya ni miro el correo de hotmail...mandadmelo todo a myspace xD)
Has descrito mis mañanas ,jaja, cambiando lo de la corbata por mis gorros, que no llevo a clase, para que no me digan, Miriam, quitate eso...arg, adoro mis gorros. Rutina...en ella vivimos casi todos los mortales, que le vamos a hacer...

javi dijo...

...por otro lado, 3 días trepidantes en nuestras vidas y ya estamos echando de menos esa rutina. Queremos lo que no tenemos y cuando lo conseguimos añoramos lo que teníamos...¿existe un termino medio en todo esto?

Clara dijo...

Y es que los buenos sabores se encuentran en la alternancia de la rutina y el sobresalto. O, por lo menos, en creer que así es. Ya he tenido yo ganas de rutina en alguna época convulsa. Y otras de buscar vidilla para salir de la rutina.
En fin, de todo esto debemos estar hechos/as.

Publicar un comentario