viernes, 13 de marzo de 2009

62. Damnatio Memoriae


Siempre que abordo con mis alumnos la explicación de la II República Española sobreviene la misma cuestión: ¿por qué el 2º bienio de este período lo ventilamos más raudos que el 1º? Básicamente porque el período 31-33 destaca por sus atrevidas reformas y el 33-36 por la paralización y/o liquidación de las mismas. Tanto es así que la 1ª etapa es también conocida como bienio reformista y la 2ª bienio rectificador o negro.

No se trata ni mucho menos de una práctica exclusiva de esta fase de nuestra historia. Las civilizaciones egipcia y romana de la Antigüedad, verbigracia, fueron ya usuarias habituales del pretender echar por tierra lo edificado por el gobernante antecesor, hasta el punto incluso de convertir esta práctica en el principal eje de algunos gobiernos. También los regímenes dictatoriales de cualquier tiempo y condición han destacado por la defensa de programas en negativo más que por la enunciación de propuestas alternativas para la resolución de los conflictos latentes.

¿Y a cuento de qué esta lección de historia? Pues a cuento de que sigo percibiendo en muchos casos y circunstancias esta abyecta tendencia en diversos ámbitos de nuestra sociedad actual. Evidentemente en el terreno político como manifestación más destacada, pero ni mucho menos única. Y basta ya, oiga usted. Porque hasta el tonto del pueblo sabe que levantar un tabique resulta harto más trabajoso que tirarlo abajo blandiendo una maza. Y no me parece de recibo que si lo mejor que tiene que proponer alguien sea el desbaratamiento de lo ideado por otro se le preste la más mínima atención. La crítica: constructiva, como siempre se ha dicho, y si lo que vas a decir no es más bello que el silencio no lo vayas a decir, cierrabares, que hablas pa´ que sobre. Porque la virtud radica, aunque sea muy de vez en cuando, en abandonar la barrera del Tendido Siete y echarse al ruedo para hacer, no para deshacer. Ni siquiera admito lo de intentarlo, pues en este terreno soy fan de las siempre sabias enseñanzas del maestro Yoda: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes”.

Almasy©



Marilyn Manson: "Personal Jesus"

4 comentarios:

María dijo...

Pues sí señor!. Según estaba empezando a leer estaba pensando "¿y ahora qué hacemos? si es más de lo mismo". Será siempre mejor construir que destruir y, además, así no llegaremos a ningún buen puerto. Besos

QMPilar dijo...

Solo hay una razón para destruir lo existente (independientemente de quien lo construyese) y es que este mal construido. bess.

MARIBEL dijo...

¡¡¡AMÉN!!!

NO PUEDO ESTAR MÁS DE ACUERDO CONTIGO.
LO MALO ES QUE NO TIENEN UNA MALDITA IDEA DE QUE HACER, Y ENTONCES COMO SABEN QUE ESTÁ FEO NO HACER NADA, PUES A LO FÁCIL: A DESTRUIR. "Y QUE SALGA EL SOL POR ANTEQUERA..."
UN ABRAZO (Y UN BESITO PARA LA REINA DE LA CASA)

Sofi dijo...

ejem la II República...XD
Tienes razón, no sirve de nada echar abajo lo ya existente si no mejoras la situación... Lo que pasa que siempre es más fácil destruir que inventar.
Un saludo!

PD: te vas a cansar de tantas dictaduras Jaime, luego preguntarás el Franquismo en la 3ª evaluación y no habrá vuelta a atrás y pensarás: "tenía que haber preguntado el bienio reformista" XDXD
Buen puente y se razonable corrigiendo que los epígrafes cortos NO son tan cortos y se olvidan muy facilmente...=s
y sigue "abogando por una política de recogimiento en plena vorágine imperialista..."O.o jajajaa ya te vale.

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