viernes, 20 de marzo de 2009

63. El mi pueblín (Reloaded)

No son ni mucho menos expresiones exclusivas de mi irreductible aldea las que a continuación voy a referir, pero en la medida en que somos usuarios de las mismas cabría al menos considerarnos un poquito propietarios de ellas. Faltaría plus, con lo orgullosas que somos las gentes del norte, no reivindicásemos nuestra parcelita lingüística. Siquiera un cuartal, coño. Me seducen especialmente las siguientes chanzas y/o modismos:


1. La manera más extendida de ventilar presto por teléfono al cansino palizas de turno: “Oye, te dejo que esto corre”.


2. La ancestral explicación cuando se pierde la señal de la caja tonta: “Esto va a ser de allá”.


3. El saludo tradicional cuando un lugareño se cruza con otro de su misma condición por la calle: “¿Qué hay?” o “¿Qué pasó?”, mientras que si el individuo es un emigrado de esos que vuelven a casa por Navidad se impone el “¿Tú de quién eres?”, el “¿Estás por aquí?” y el “¿Vinisteis todos a pasar unos días?”


4. La insignificancia del ser humano se resuelve con un palmario y contundente. “No somos nada, y en pelotas menos”.


5. Si alguien percibe que estás disfrutando de un ápice de ociosidad, te espetará un: “¡Qué bien viven algunos!”. A lo que mi tío Isidoro suele responder con un lúcido y rotundo: “¡Ya viví antes mal!”


6. Las dudas existenciales por antonomasia, a saber: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?, suelen plantearse en otros términos parecidos, que no iguales: “Estudiantes que estudiáis y sabéis el latín a fondo, ¿por qué el caballo en el prado, caga el cagajón cuadrado, cuando tiene el culo redondo?”


7. Las propinas rácanas a los ahijados las justifica el padrino con un incuestionable: “Es pa´ que mires por el dinero”.


8. El lenguaje abreviado de los sms debimos patentarlo tiempo ha, pues en no pocas ocasiones le oí yo a mi abuelo lo de: “Vamos an ca´ el ti´ Picanes”.


Almasy©

LOS SUAVES: "Dolores se llamaba Lola"


viernes, 13 de marzo de 2009

62. Damnatio Memoriae


Siempre que abordo con mis alumnos la explicación de la II República Española sobreviene la misma cuestión: ¿por qué el 2º bienio de este período lo ventilamos más raudos que el 1º? Básicamente porque el período 31-33 destaca por sus atrevidas reformas y el 33-36 por la paralización y/o liquidación de las mismas. Tanto es así que la 1ª etapa es también conocida como bienio reformista y la 2ª bienio rectificador o negro.

No se trata ni mucho menos de una práctica exclusiva de esta fase de nuestra historia. Las civilizaciones egipcia y romana de la Antigüedad, verbigracia, fueron ya usuarias habituales del pretender echar por tierra lo edificado por el gobernante antecesor, hasta el punto incluso de convertir esta práctica en el principal eje de algunos gobiernos. También los regímenes dictatoriales de cualquier tiempo y condición han destacado por la defensa de programas en negativo más que por la enunciación de propuestas alternativas para la resolución de los conflictos latentes.

¿Y a cuento de qué esta lección de historia? Pues a cuento de que sigo percibiendo en muchos casos y circunstancias esta abyecta tendencia en diversos ámbitos de nuestra sociedad actual. Evidentemente en el terreno político como manifestación más destacada, pero ni mucho menos única. Y basta ya, oiga usted. Porque hasta el tonto del pueblo sabe que levantar un tabique resulta harto más trabajoso que tirarlo abajo blandiendo una maza. Y no me parece de recibo que si lo mejor que tiene que proponer alguien sea el desbaratamiento de lo ideado por otro se le preste la más mínima atención. La crítica: constructiva, como siempre se ha dicho, y si lo que vas a decir no es más bello que el silencio no lo vayas a decir, cierrabares, que hablas pa´ que sobre. Porque la virtud radica, aunque sea muy de vez en cuando, en abandonar la barrera del Tendido Siete y echarse al ruedo para hacer, no para deshacer. Ni siquiera admito lo de intentarlo, pues en este terreno soy fan de las siempre sabias enseñanzas del maestro Yoda: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes”.

Almasy©



Marilyn Manson: "Personal Jesus"

jueves, 5 de marzo de 2009

61. El pureta


Califico de pureta a todo espécimen varón con el conjunto, o bien la mayoría, de los rasgos que refiero a continuación.


Suele tratarse de un varón producto nacional bruto de entre 40 y 60 castañas que llama la atención inicialmente por su aspecto. Físicamente suele hacer gala de una de esas calvas que se empeña inútilmente en peinar atusando transversalmente el poco pelo que porta de manera que tape la mayor superficie posible de cartón. Viene a medir en torno a 165 centímetros y luce orgulloso una monoabdominal generosa, o lo que es lo mismo, una tripita lorcera cultivada desde tiempos inmemoriales con productos cárnicos de la tierra. Enseguida percibes que su relación con la moda es, cuando menos, confusa. El pureta pertenece al pasado más rancio y casposo, pero gusta de introducir algún adorno contemporáneo de los que causan furor. Por ejemplo, puede presentarse con una camisa de cachemir del año la Tana, su vaquero pesquerete, calcetines blanco escayola y zapaticos con borla en el empeine complementados con un atronador colgante de acero marca Viceroy reluciendo espléndido en su velluda pechera.


Ideológicamente el pureta es extremista, bien de derechas, de los del llavero con el careto de Paquito, bien de izquierdas, de los que en cualquier momento te entona la Internacional con el puño en alto aunque no entienda ni papa de lo que berree.


Generalmente soltero y sin compromiso, aunque los he conocido también casados, pobrecitas mías; pero en cualquier caso machista de postín. De hecho, la única contribución a la tareas domésticas que se le conoce es la limpieza y tuneado de su automóvil los fines de semana. Él alega que, para compensar, se encarga de los recados, si bien solo se le ha visto comprar el pan y el periódico deportivo los domingos ataviado con el chándal de rigor.


El pureta no es un hombre enrevesado en lo que a gustos se refiere. Su ocio se reduce a la barra fija de un bar de barrio en el que se entona a base de copazos, farias y tragaperras varias que nutre a base de monedas de a euro. Musicalmente adora a nuestros clásicos, entre los que destaca el Fary y cinematográficamente sus películas de culto son las de Pajares y Esteso, aunque suele afirmar sin complejos y con pretensiones eruditas que son mucho mejores los libros. ¡Animalico!


Almasy©



El Fari: "Popurri"